Tecnología Hospitalaria obsoleta en República Dominicana: Un Reto para la Salud Pública
- DR. BARY G. BIGAY MERCEDES

- hace 3 días
- 2 Min. de lectura

En pleno siglo XXI, cuando la inteligencia artificial revoluciona la medicina y los diagnósticos se afinan con precisión milimétrica en muchas partes del mundo, en República Dominicana muchos hospitales aún operan con equipos obsoletos, falta de conectividad y condiciones logísticas que rozan lo inaceptable. La precariedad tecnológica y de equipamiento en la red hospitalaria nacional no es solo una brecha en innovación: es una amenaza directa a la vida y dignidad de millones de dominicanos.
Equipos Médicos del Siglo Pasado
Es frecuente encontrar hospitales regionales con monitores cardíacos inservibles, equipos de rayos X que datan de los años 90 y laboratorios clínicos sin reactivos ni automatización básica. En algunos centros, las incubadoras no funcionan o deben compartirse entre varios neonatos. Esta falta de infraestructura adecuada no solo retrasa diagnósticos, sino que limita severamente la capacidad de respuesta ante emergencias.
Historia Clínica en Papel, Diagnóstico en la Neblina
En muchos hospitales públicos, el expediente clínico aún está escrito a mano, lo que dificulta el seguimiento de los pacientes, aumenta los errores médicos y retrasa la toma de decisiones. La digitalización, fundamental para la medicina moderna, está prácticamente ausente. Esto impacta especialmente a pacientes crónicos o aquellos que requieren tratamientos complejos, como enfermedades oncológicas o raras.
Consecuencias Humanas
Las consecuencias no son abstractas. Son madres que pierden a sus hijos por falta de incubadoras, pacientes con enfermedades tratables que mueren por diagnósticos tardíos, y profesionales de salud frustrados por no poder ejercer su vocación con las herramientas mínimas necesarias. A diario, esta precariedad cobra una factura en salud, sufrimiento y vidas humanas.
¿Qué se Puede Hacer?
La transformación del sistema hospitalario requiere voluntad política, inversión sostenida y un compromiso real con la equidad.
Es imprescindible:
Auditar y renovar el equipamiento médico crítico.
Implementar historia clínica electrónica interoperable.
Formar y retener talento médico en tecnologías emergentes.
Establecer alianzas con el sector privado y organismos internacionales.
La salud no puede ser un privilegio. La tecnología médica no debe ser un lujo. República Dominicana tiene la capacidad técnica y el capital humano para modernizar su red hospitalaria. Lo que falta es un compromiso firme y sostenido que priorice la vida de sus ciudadanos por encima de cualquier interés.
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